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Pensar...
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The Usual Suspects
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The Way of the Gun
Al final volvemos al principio. Después de tanto leer, tomar talleres, criticar, debatir, parir ideas, sentirse dios por segundos, decepcionarte rápidamente, compartir con genios, compartir con tontos, pensar que estas a punto de descubrir el secreto, cumplir con la odisea para que el oráculo despierte tu creatividad, y al llegar a la meta, como si por primera vez apretaras el cinturón negro que te acabas de “ganar” los maestros te dicen; no hay secretos, “solo se trata de una historia que contar”. Y parece ser cierto.
Si estas interesado en iniciarte en producción de cine o literatura e imaginas que estas artes son muy complejas y solo pueden ser ejercidas por nerdos, superdotados y artistas con un “toque divino”, y tú eres el/la chic@ que las clases de letras o educación artística le parecían secciones en Guantánamo, o el/la chic@ R (no de rebelde sino de reprobado), te presento a unos señores que han salvado tu sueño, o por lo menos le pegan una bofetada a tu pereza invitándote a crear historias.
Tom Lutz, profesor de escritura creativa en Stanford University, Kenneth Kokin, productor con diez años de experiencia en Hollywood (The Usual Suspects, The Way of the Gun) y Mark Haskell Smith, guionista y catedrático de la Universidad de Nebraska (A Partilha, Playing God), afirmaron ayer en el taller titulado “Escritura creativa: del libro al guión”, celebrado en el 2do Festival de Cine Global Dominicano, “al final solo se trata de contar una buena historia”, como respuesta a todas las preguntas referentes a la forma de hacer guiones de cine, hechas por el público presente.
Entre escritores frustrados, estudiantes de lenguas filosas, poetas y cinéfilos (¿yo?), y uno que otro personaje de esta novela viva llamada República Dominicana, se dieron cita para escuchar consejos y anécdotas basados en la experiencia de estas tres figuras del cine gringo.

“El cine tiene muchos aspectos técnicos y económicos que deben ser considerados a la hora de hacer o adaptar un guión, pero lo que importa al final es hacer una buena historia”, aseguró Kenneth Kokin, quien fue secundado por los dos restantes panelistas, quienes con palabras diferentes llegaron a la misma conclusión.
Aquellas palabras las acoplé a una frase que dijo el escritor Santiago Gamboa en uno de los paneles en que participó en la Feria Internacional del Libro 2008: Uno debe serle fiel a sus personajes, con aquella rigurosidad y coherencia que advertía Hemingway, pues los personajes son las raíces de las historias.
Tal parece que la técnica, que no fue menospreciada en las citas antes mencionadas (como a simple vista puede parecer), sino, colocada por debajo de la práctica creativa de crear ficción, no es más que las distintas formas de forjar, ejecutar y enriquecer una obra artística.
*Nota: una historia que les regalo para que la trabajen es sobre un bloguer que por aburrimiento nocturno, por ser cómplice de la madrugada, por capricho de su karma, o por quien sabe, escribe lo que vive para revivirlo.
Tom Lutz, profesor de escritura creativa en Stanford University, Kenneth Kokin, productor con diez años de experiencia en Hollywood (The Usual Suspects, The Way of the Gun) y Mark Haskell Smith, guionista y catedrático de la Universidad de Nebraska (A Partilha, Playing God), afirmaron ayer en el taller titulado “Escritura creativa: del libro al guión”, celebrado en el 2do Festival de Cine Global Dominicano, “al final solo se trata de contar una buena historia”, como respuesta a todas las preguntas referentes a la forma de hacer guiones de cine, hechas por el público presente.
Entre escritores frustrados, estudiantes de lenguas filosas, poetas y cinéfilos (¿yo?), y uno que otro personaje de esta novela viva llamada República Dominicana, se dieron cita para escuchar consejos y anécdotas basados en la experiencia de estas tres figuras del cine gringo.

“El cine tiene muchos aspectos técnicos y económicos que deben ser considerados a la hora de hacer o adaptar un guión, pero lo que importa al final es hacer una buena historia”, aseguró Kenneth Kokin, quien fue secundado por los dos restantes panelistas, quienes con palabras diferentes llegaron a la misma conclusión.
Aquellas palabras las acoplé a una frase que dijo el escritor Santiago Gamboa en uno de los paneles en que participó en la Feria Internacional del Libro 2008: Uno debe serle fiel a sus personajes, con aquella rigurosidad y coherencia que advertía Hemingway, pues los personajes son las raíces de las historias.
Tal parece que la técnica, que no fue menospreciada en las citas antes mencionadas (como a simple vista puede parecer), sino, colocada por debajo de la práctica creativa de crear ficción, no es más que las distintas formas de forjar, ejecutar y enriquecer una obra artística.
*Nota: una historia que les regalo para que la trabajen es sobre un bloguer que por aburrimiento nocturno, por ser cómplice de la madrugada, por capricho de su karma, o por quien sabe, escribe lo que vive para revivirlo.
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